Nico Bonelli. Viedma dejó un sabor amargo.

Un sabor amargo se trajo el equipo con el auto de Nico, debido a la performance del dia domingo y al resultado final.
Si bien el arranque el día viernes no fue bueno, clasificando muy atrás, ya el sábado la unidad mostraba otro comportamiento y se pudo mejorar el puesto de la clasificación.
El domingo, en la serie, Nico logro avanzar unos puestos y esto le permitía largar la final en una buena ubicación.
El desarrollo de la final fue de tramite duro, áspero y con muchos ingredientes. Nico supo capitalizar esto y fue escalando posiciones hasta que el diferencial le dijo basta y tuvo que abandonar.
Se volvió con las manos vacías, pero con la tranquilidad de contar con un auto competitivo que ilusiona.